Un arte que no es

En ninguna de las nueve acepciones que trae el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua de la palabra arte se define ésta como la capacidad o virtud de hacerle daño a un ser vivo con el fin de entretener a una multitud. No tiene nada de arte que un hombre quiera lucirse al someter a un animal a toda clase de vejámenes y sufrimiento, en una mal entendida forma de diversión.

Resulta decepcionante que ilustres personajes a quienes uno tiene por cultos e ilustrados, además de inteligentes, pretendan zanjar la discusión sobre la naturaleza de las corridas de toros diciendo tajantememente que eso es arte. Con sus creaciones, ya sea tocando un instrumento, tallando una piedra, embadurnando un lienzo o rayoneando cuartillas, los artistas suelen dejar un testimonio de su paso por el mundo; sin lastimar a nadie. Claro, también está el arte que confronta, que protesta, que incomoda. Y es probable que un artista replantee conceptos de otro, cosa que hace con las mismas armas de la creación puestas al servicio de la inteligencia. Pero en unos y otros casos el artista, en vez de destruir, construye.

Y si la justificación artística no convence, es menos creíble la pueril explicación de quienes alegan que el toro de lidia llega a su realización individual en el momento en que muere a manos de un torero, después de haber sufrido indecibles humillaciones. Eso es un insulto a la inteligencia. El ganado vacuno es tranquilo y manso por naturaleza, de lo cual pueden dar fe los miles y miles de vaqueros que arrean a diario manadas de reses en sabanas y potreros, prácticamente sin contratiempos. Pocos animales tienen más cara de ‘buena persona’ que una vaca o un toro.

Igualmente absurdo es argumentar que el fin de las corridas implicaría la extinción del toro de lidia como especie. Si quienes viven de los toros dicen querer tanto a dichos animales, lo lógico sería que siguieran criando las reses de lidia, pero dejándolas pastar hasta que mueran de viejas. Y que tampoco nos digan ahora que los antitaurinos deberíamos volvernos vegetarianos, aduciendo el padecimiento al que son sometidos los toros en un matadero. No hay un ápice de comparación entre la muerte casi instantánea de los toros debidamente sacrificados con el castigo que se les inflige antes, durante y después de una corrida.

Por todo lo anterior produjo frustración que la Corte Constitucional, so pretexto de respetar las tradiciones culturales, hubiera adoptado una posición tan blandengue sobre la legalidad de las corridas, el coleo, el rejoneo y las peleas de gallos. Con esa decisión, matizada de contradicciones, los honorables magistrados quisieron satisfacer a todo el mundo, sin dejar contento a nadie. Por esa misma vía se podría legalizar también el homicidio, el incesto, la poligamia, la piratería o la corrupción, conductas con mucho más arraigo cultural entre la ciudadanía que la tauromaquia.

21 comentarios sobre “Un arte que no es

  1. Los argumentos son pobres y fácilmente controvertibles. Por ejemplo, ¿de dónde saca que los toros son mansos y tranquilos? A los cuatro años sostienen peleas a muerte por ganar el liderazgo en el potrero. De otro lado, los ganaderos crían e invierten mucha plata en los toros de lidia, para que sean comercializados para tal fin. Eso de dejar a los toros pastando hasta viejos refleja una inmensa ignorancia vencible sobre la economía del sector agropecuario. Por último, si a usted le parece que la tauromaquia no es un arte, lo respetamos, pero le recordamos que ésta no pierde su categoría artística ya ganada durante siglos. ¿No le parece que ese ánimo prohibicionista de los gustos de las minorías tiene bastante del fascismo furibista?

  2. Tiene razon sr. VLaddo. El matrato a los animales debe ser penalizado y las corridas y peleas de gallo prohibidas.
    Dicen que la valia del ser humano se refleja en la forma de tratar a los animales. Ya vemos la valia de los politicos.

  3. Para mi ahí temas que deben quedarse en la esfera moral y no llegar a la legal como los toros o el aborto. Nunca me han gustado el toreo, pero no me parece que deba haber legislación para prohibirlo, cada quien con su conciencia. Las leyes deben estar hechas para normalizar las relaciones entre seres humanos, no para imponer la voluntad de unos cuantos.

    Aparte no se si todo esto de la anti tauromaquia no se más que una moda, hace unos años no se oían tanto de eso. Si es moda o tendencia, solo el tiempo lo dirá.

  4. Coincido con usted, como de costumbre. A los taurófilos les haría una pregunta: ¿Que sería del arte si en lugar de un toro se diera muerte a un perro, o a un elefante? ¿cierto que súbitamente se convierte en un acto de salvajismo?

    Saludos,

    DeepField
    p. s. (o pst) No es “arrían” sino “arrean”…

  5. Vladdo.

    1. De acuerdo con esta editorial, llama la atención la forma tan “vaselinosa” en que la inteligentisima Ma. Isabel y el ilustradisimo Alberto Casas exponen en la radio sus ya sesgados criterios al respecto.

    2. Me llama la atención la reaccion del citi para atender sus inconformismos, muy similar a la que tuvo tigo conmigo cuando usé mi blog de “LE MIENTO” para exponerlos públicamente. En Colombia todo funciona asi, si tienes algun nivel de publicidad te atienden como deberia ser, si eres “ciudadano del común” limitate a “seguir el procedimiento”.

  6. todas estas manifestaciones de maltrato animal deben ser prohibidas, no entiendo como pueden llamarle arte y cultura a esta clase de maltrato, los animales también son capaces de sentir…

  7. Aunque me parece que los toros son algo supremamente salvaje y que ningún ser humano cuerdo debería disfrutar viendo la tortura de un animal también estoy de acuerdo con Juan Pablo cuando habla de imponer la voluntad de unos (así sea la mayoría) sobre otros ¿No es esa la principal crítica que se la hacía a Uribe? ¿Que se apoyara de las mayorías para callar a las minorías?

    Este tipo de problemas no pueden tratarse exclusivamente desde un punto de vista legal. Así como hoy en día nadie en su sano juicio apoyaría los sacrificios humanos como medida para hacer llover, lo que se puede esperar es que se de el cambio social para que pase lo mismo con los toros. Este no es uno de esos debates que se gana gritando más duro sino dando los mejores argumentos y educando (con educación todo es posible… ¿no?).

    En eso los amantes de los toros le llevan kilómetros a los antitaurinos. Yo me sé todos los argumentos a favor de la tauromaquia ¿Y en contra? La verdad es que pareciera que contra la tauromaquia solo hay un montón de gente que sabe gritar y, seamos honestos, quedan como un grupo de presión intentando imponer su voluntad sobre la mayoría (creo que la columna de Antonio Caballero hace dos o tres semanas en Semana es la más acertada).

    Como comentario final: ningún animal con más cara de “buena gente” que los hipopótamos y eso no evita que sean, de lejos, la mayor causa de muertes humanas en el continente africano.

  8. Yo no soy fanático de la tauromaquía pero me parece el colmo que quieran prohibirla. Además, lo he dicho siempre, si le molestan las peleas de gallos y las corridas de toros, metanse a vegetarianos. Y hay vegetarianos porque las plantas no expresan dolor.

  9. Sobre la definición de arte, sobre todo desde la teoría del arte contemporáneo, se pueden hacer miles de blogs; así que partir de la definición del diccionario puede ser bastante limitado. Pero, en términos muy generales, una actividad artística es aquella así considerada por la comunidad artística. Bastante lejos de eso están quienes defienden públicamente la tauromaquia, me niego a considerar siquiera cercano a la crítica de arte a Alberto Casas o Antonio Caballero. Lamentablemente “arte” para el común de la gente es casi todo; solo es preguntarle a las niñas que salen desnudas en SoHo para que respondan que aceptaron pelarse solo porque la propuesta fotográfica era “artística”.

    Otros, como Salud Hernández-Mora, intentan plantear una relación entre la tauromaquia y el folclor (toreo = mapalé), y alojar así esta actividad como una “expresión cultural” que debería ser protegida. Las expresiones culturales de un pueblo se refieren, también de manera muy general, a la sublimación de sus actividades cotidianas. En este caso y a pesar de su obvia crueldad, el coleo podría considerarse una expresión cultural, ya que refleja una parte de las actividades cotidianas de los vaqueros del llano colombo-venezolano. En el caso del toreo, no puedo ni imaginarme para qué carajos un tipo debe torturar un toro para luego matarlo; no refleja, de ninguna manera, una actividad humana práctica.

    Como actividad económica, pues hombre, sin necesidad de tener las cifras a mano, podría afirmar que la cria de toros de lídia no tiene ningún impacto dentro del renglón económico ganadero. Eso de que “los ganaderos invierten mucho dinero” suena similar a esos argumentos de los 70s sobre los primeros narcotraficantes: ellos también invertían mucho dinero (mas que los ganaderos, por cierto) y generaban mucho empleo (mas que los ganaderos).

    Finalmente, y partiendo de principios prácticos, creo, muy personalmente, que a semejanza de las otras especies que conviven con nosotros en el mundo, uno mata para comer o para defenderse. Cualquier otra razón para asesinar me parece repugnante (insisto, esta es mi opinión personal), y ni que decir sobre prácticas de tortura previas al sacrificio. Estoy de acuerdo con que provenimos de culturas donde el sacrificio animal tiene connotaciones religiosas y espirituales, pero el sacrificio humano y el canibalismo también eran prácticas de muchas de nuestras culturas.

    Sobre la última idea, cito a Khalil Gibran en “El Profeta” (no soy lector de Gibrán, solo que leí esta cita en un cuento de Ciro Alegría hace muchos años):

    “Pero, ya que debéis matar para comer y robar al recién nacido la leche de su madre para apagar vuestra sed, haced de ello un acto de adoración.

    Y haced que vuestra mesa sea un altar en el que lo puro y lo inocente, el buque y la pradera sean sacrificados a aquello que es más puro y aún inocente que el hombre.”

  10. El coso de la Santamaría debería servir solo para que allí se maten a cachetadas, entre muchos otros, el Comandante de las Fuerzas Armadas y Alfonso Cano y Uribe y Chaves. Bonita faena esa. Olé.

  11. Los antropólogos siempre hemos dicho que la cultura es perversa… Y por qué no hablar también de la ablación del clítoris en algunas sociedades musulmanas, de la muerte por ahogamiento de los gemelos o mellizos en los emberá , el abandono de los ancianos y niños enfermos en las sociedades nómadas, la explotación “laboral” (léase pedir limosna en los semáforos) a la que es sometida la mujer indígena mientras su macho la está celando desde la esquina de un bar de mala muerte con un par de botellas de aguardiente en la cabeza o la práctica más parecida a la tauromaquia que tenemos los pobres en Medellín (y seguramente en muchas otras partes del territorio nacional): La marranomaquia (acotado por mí), que consiste en realizar, con el cerdo aun estando vivo, atrocidades peores de las que hace un Manolete o cualquier otro torero con nombre terminado en ete para luego darnos un abrazo de feliz navidad o simplemente augurarnos prosperidad para el año venidero.

  12. Yo estoy de acuerdo con Juan Pablo y con Edgard.

    No estoy de acuerdo con la tauromaquia, pero me parece peor que la gente pretenda que la Corte Constitucional defina este asunto.

    Si mucho, estamos hablando de una actividad que debe ser regulada por el Congreso, que es el escenario para este tipo de debates.

  13. Vladdo, desde hace mucho tiempo lo sigo y siempre me han encantado sus escritos y sus caricaturas, pero hoy me he sentido profundamente conmovida con su blog y comparto totalmente todo lo que usted manifiesta. Me rompe el corazon ver a los toros siendo atacados a mansalva por un cobarde que no merece llamarse humano y lo peor, que una multitud aplauda tremenda “hazania”. No entiendo como alguien pude disfrutar eso.

  14. De los argumentos para defender las corridas, uno de los más lamentables es el económico: se crean empleos, los ganaderos de que van a vivir, etc, etc

    Hay que ver los empleos que crea el turismo sexual en Cartagena, o el sicariato en Medellin, por poner dos ejemplos. Muchos más que las corridas. ¿Eso les convierte en actividades respetables y patrimonio cultural? La pornografía infantil es una tradición, y para sus aficionados es un arte, que crea empleos y es disfrutada por una inmensa minoría. Habrá que protegerla entonces, para no violar los derechos de los aficionados a la pederastia.

  15. Es la primera ve que difiero de su opinión simplemente porque me parece moralista por un lado pues es muy subjetiva su relación del arte como analogía de la creación, contra la tauromaquía como sinónimo de destrucción. Por otro lado, con qué cara le pedimos al sistema la abolición del sacrificio de los toros si no ha podido nada por acabar con el no menos importante sacrificio humano que vemos a diario en todos los medios?? Me parece ridículo, la verdad en este país de asesinos desspiadados, la muerte de un toro no afecta a nadie (poniéndo las situaciones en su debido contexto); lo más sensato según mi humilde opinión es permiter que el tiempo sea quién se encargue de degenerar esta gastada tradición y no las leyes que dan cabida a la cohersión, que es lo que combatimos en este medio.

  16. Aceptando los argumentos de arraigo cultural, aún de ser un arte, etc., considero lo más odioso del asunto la ventaja que toma el hombre aprovechado de su condición. “Aprende más un toro en cinco minutos de lidia que un torero en toda su vida” dijo El Cordobés. Porqué no hacen la lidia al menos de diez minutos para ver quién es quién. O, acaso no han notado que pasados muy pocos minutos, cuando la cosa toma visos de ponerse mejor, el torero saca la espada y masacra el toro. A esto lo califico de canalla y cobarde. http://aguafiestas-controlsocial.blogspot.com

  17. Yo apoyaria la tauromaquia si los enfrentados (matador y toro) se enfrentaran en igualdad de condiciones.

    Me parece cruel, burdo y vergonzoso que, para un solo toro, se enfrenten como 15 personas que los puyan con banderillas, lo cansan con caballos, cuando casi intenta herir a su agresor, salen 5 personas para defender a su pseudo-heroe….

    Seria mucho mas interesante que, tanto torero y animal, luchen a muerte asi con lo que la naturaleza los ha dotado… a mano limpia y a cuerno limpio… a ver quien gana

    Ahh ahora los amantes de la tauromaquia diran que es una locura, es absurdo dejar que un pobre hombre de solo 80 kg se enfrente a una mole de 300 kg, un par de cuernos y una furia inmensa, y no es locura sacrificar a un toro, de la manera mas vergonzosa, burda, cobarde y absurda?

    Matadores? nah, son unos aprovechados, oportunistas, injustos, porque saben que alli si estarian en desventaja y arriesgarian su vida de una manera tonta.

    No son matadores ni heroes, demuestran que el hombre es una raza cobarde.
    Igual que en la esclavitud, en vez de hacerlos con humanos, lo hacen con animales.

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