Más allá del idioma

Hace años, cuando visité España por primera vez, me sentí muy emocionado al llegar a un país del primer mundo en el cual podría expresarme sin tener que pensar demasiado en la gramática o la pronunciación para hacerme entender; donde podría dar rienda suelta a mi curiosidad periodística sin temor a quedarme a mitad de camino en las explicaciones. Me parecía increíble llegar a otro país donde se hablaba el mismo idioma que yo he usado desde que aprendí mis primeras vocales y donde podría pelear tranquilamente con un taxista sin temor a que se hiciera el desentendido (como hacen los choferes paquistaníes o haitianos en Nueva York).

Pero el aterrizaje (no del avión en el aeropuerto de Barajas, sino el mío en la cotidianidad callejera de Madrid) fue mucho más aparatoso de lo que yo esperaba y la realidad que me encontré fue muy diferente de la que había imaginado.

Por fortuna, siempre he tratado de evitar esa manía tan colombiana de pedir que me regalen la cuenta y doy gracias a la vida por haber eliminado de mi léxico ese abuso verbal, porque en España a uno no le regalan nada: la cuenta la traen o la dan, y punto. Sin embargo, eso evita apenas uno de los fiascos, porque por lo demás todo pueden ser malentendidos.

Cuando un colombiano quiere almorzar, los españoles en realidad están pensando en comer, y cuando nosotros pretendemos comer ellos ya se están preparando para la cena. A la hora de tomar tinto, nosotros pensamos en café, pero ellos se están refiriendo a una bebida un poco más fuerte, motivo por el cual es de pésima presentación pedir un tinto con el desayuno.

Bueno, el manejo del doble sentido es un tema aparte, sobre lo cual no entraré en detalles. Sólo diré que vale la pena estar atentos porque, por ejemplo, si entre nosotros correrse es una actividad rutinaria que se practica sobre todo en los medios públicos de transporte con cualquier desconocido, en España es una cuestión muy íntima, de la cual sólo se habla con alguien de mucha confianza.

Mientras en Colombia las hostias a uno se las dan solamente los curas en las iglesias, en España una hostia se la puede dar cualquiera por la calle.

Pero, pese a la cacareada herencia hispana, y más allá de los matices del idioma, hay otras cosas que nos diferencian profundamente de los ibéricos. Por ejemplo, después de ver cómo España se volcó a las calles el lunes pasado para agasajar a la selección vencedora en Sudáfrica 2010, y que en la fiesta sólo hubo tres muertos (uno ahogado, uno que cayó desde un balcón y otro en una pelea), recordé que en Colombia, tras el 5-0 sobre Argentina en 1993, el jolgorio dejó más de 50 víctimas fatales; y eso que no estábamos festejando un campeonato mundial. ¿Será que los españoles no saben celebrar?

11 comentarios sobre “Más allá del idioma

  1. Bueno, acerca de los problemas gramaticales, esos se encuentran hasta dentro del pais, un confite en medellin, es lo mismo que una banana en el valle y si vamos un poquito mas lejos, en venezuela pedir una cuchara en un restaurante es casi como decir “correte” en españa, alla se dice cucharilla y cuchara es, de forma coloquial, las partes intimas de una mujer, una caja de cigarrilos, es lo que aqui llamamos un carton (10 cajetillas), aqui la palabra chimbo no tiene una connotacion soez cuando nos referimos a un cheque, de resto es una de las peores, pero alla en chamozuelandia, todo lo que este “maluco”, aburrido o jarto como decimos aqui es chimbo o chimba. Menos mal el español es tan rico que se puede “jugar” de esta manera con el.

    Frente al otro tema, es verdad, los españoles no saben celebrar, ellos no beben para caerse de la pea como nosotros, para ellos emborracharse es sintoma de mala educacion, en cambio para nosotros: es parte de nuestra educacion!!

    Gracias vlado, sos el mejor!

  2. Coincido contigo en cuanto a las diferencias en el significado de las palabras, pues vivo en España. Lo que aún no entiendo es lo de usar el “a por” ir a por algo, ir a por ellos (bastante usado en el mundial)

    De todos modos, no se si lo habrás notado, a algunos españoles les falta la lógica, intentar interpretar a qué se refiere la otra persona y aveces no se si se hacen los desentendidos, pero bueno… Y en cuanto a lo de celebrar, creo que todo lo contrario, si saben celebrar con mesura y aunque se diviertan “de lo lindo” no necesitan recurrir a la violencia y emborracharse hasta quedarse ciegos. O si se semborrachan los casos de vioolencia son más aislados… La verdad prefiero eso… entre las cosas buenas de esta tierra.

  3. Lo mismo me pasó cuando viajé a Chile, pero tuve la suerte de que me dieran un pequeño curso de lo que debía o no decir, aún así alcancé a pasar una vergüenza pequeña porque hablando del tráfico bogotano dije una palabra que para ellos es vulgar :S..(pico)…con todo sólo me di cuenta de que aunque se hable español en Chile es como si tocara aprender otro idioma y seguro es así en todos los paises hispanos.
    Saludos!

  4. Lo que más me sorprende de los españoles es que siendo justo la cuna del castellano se hable tán mal. Ellos por ejemplo dicen entre pa´dentro y salga pa´fuera. Recuerdo en un barco que ibamos, estabamos en el Cántabrico y había un aviso que decía PROHIBIDO BAJAR PARA ABAJO.
    También tienen dichos como que “se enrolla más que una persiana”, cuando una persona habla mucho; o cuando se despiden de tí te dicen “venga….hasta luego”…un colombiano recién llegado ante el llamado de “venga” puede devolverse a ver pa que lo llaman…jejeje.
    O recuerdo una chica que estuvo trabajando en una casa de familia de asistenta (sirvienta) y me contaba que una vez fueron a llevarle el periodico “La Razón” a la casa y ella preguntaba quien es?…a lo que respondian “venimos a dejarle La Razón” y ella: “orale pues digame la razón yo se las digo a los patroncitos” 😉

    Un saludo Vladdo y que disfrutes tu estadía en la madre Patria!!

  5. no vladdo, was hapens, descubriste el agua tibia? eso se sabe hace mucho….. no hace falta viajar a la madre patria para darse cuenta de lo que es ser criollo. tu columna es redundante y punto.

  6. Primero: No hay que ir a España para hacer tan “impresionante” comentario sobre la distancia lingüística entre distintas regiones, en tanto que un bollo en Bogotá o en Villavicencio es una cosa bastante desagradable, y en Barranquilla es algo que cualquiera se comeria. En Bucaramanga y en Neiva “Miran” y “Colocan”. En Bogotá “Ven” y “Ponen”.

    Segundo: ¿De verdad era necesario mencionar lo de los muertos en las celebraciones en Colombia y España? Para empezar su entrada se llama “Mas allá del idioma”, para lo que leí esperando encontrar algo detrás del idioma. Lastimozamente no encontré absolutamente nada mas allá del idioma, de hecho solo se refiere exclusivamente a casos específicos de ciertas palabras que difieren en su significado popular, pero que en el diccionario tienen la misma definición. En todo caso, lo que dice sobre las celebraciones lo considero como un embutido porque hay millones de diferencias entre los Españoles y los Colombianos, pero no solo somos distintos por ser los gamines que somos, recuerde que ellos tambien son xenofóbicos, adictos a la cocaína y asesinos de toros en la mayoría del territorio (¿Ve? yo tambien puedo generalizar). Ah! Y además: ¿Si el 5-0 hubiera sido en un campeonato mundial, se hubiera justificado que tuviéramos mas de 50 víctimas fatales?

    Bueno señor, lo siento pero debo decirle que es un pésimo crítico y que sus reflexiones no las puedo asumir como válidas porque no ha sido siquiera capaz de construir una linea conceptual coherente en su autoproclamada calidad de “Periodista”.

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