“En nombre de la seguridad nacional, miles y miles de seres humanos, generalmente jóvenes –y hasta adolescentes– pasaron a integrar una categoría tétrica y hasta fantasmal: la de los desparecidos…”
“No estamos movidos por el resentimiento ni por espíritu de venganza; sólo pedimosla verdad y la justicia [...] Únicamente así podremos estar seguros de que ¡nunca más! en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado”.
