Dicen que una forma efectiva de entender algunas cosas que a uno le resultan incomprensibles es poniéndose en los zapatos del otro. Así que en estos días he hecho el ejercicio de ubicarme en el lugar de varios amigos y amigas que el domingo pasado votaron por Juan Manuel Santos, porque les parecía el más indicado para continuar la tarea de uno de los mejores gobernantes (si no el mejor) que ha tenido Colombia en casi 200 años de historia republicana. Gracias al valioso aporte de todos ellos, que simpatizan con los dos presidentes que hay ahora en el país, y con la ayuda de juiciosos analistas de prensa, he llegado a varias conclusiones.
Si yo fuera de La U me sentiría orgulloso de tener un candidato que se defendía como una fiera en los debates, así fuera a punta de mentiras; el fin justifica los medios. Si yo fuera de La U habría aplaudido cada vez que las entrevistadoras del Canal RCN corchaban al profesor Mockus y le buscaban el quiebre en cada respuesta, mientras se hacían las desentendidas con las vacilaciones o las ambigüedades de JMS.
Si yo fuera de La U me daría pena tener de presidente a un profesor de estrato 4, que creyó que la presidencia se podía ganar sin tener en cuenta la maquinaria, tan necesaria para el funcionamiento de la democracia. Si yo fuera de La U estaría orgulloso de haber votado por JMS, político disciplinado, estudioso, de buena familia, al que le cabe el país en la cabeza, que se viste como un lord, que habla un impecable inglés y que tiene amigos importantísimos por todo el mundo.
Si yo fuera de La U estaría feliz porque al final nadie le paró bolas a los supuestos escándalos por la manipulación de Familias en Acción, ni por las movilizaciones masivas de personas para que votaran por JMS. Si yo fuera de La U me frotaría las manos porque mi candidato se salió con la suya, a pesar de las incomodidades que pretendieron causarle algunos resentidos que siguen hablando como loros de la tal responsabilidad política del ex ministro de Defensa en el cuento ese de los falsos positivos.
Si yo fuera de La U no le pondría misterio al hecho de que JMS tenga en su acuerdo de Unidad Nacional a tantos políticos cuestionados, mañosos y oportunistas; al fin y al cabo ellos tienen la picardía que se necesita para gobernar un país como Colombia. Los que le reprochan una presunta falta de escrúpulos, no entienden cómo funciona la política. Si yo fuera de La U estaría dichoso al enterarme de que, pese a la mala leche de sus enemigos políticos y de las burlas de algunos (empezando por Daniel Samper Ospina) Armando Benedetti será el próximo presidente del Congreso.
¡Huy! Gracias a Dios no soy de la U, así me quede sin entender nada.